martes, 9 de agosto de 2011

Red en la red

Kora dice:

He descubierto hoy algo que me ha hecho muy feliz... Bueno, tampoco hay que exagerar, pero moderadamente feliz,si. Y es que la revista Red, una de las más vendidas en el Reino Unido y que yo solía comprar cuando vivía en Irlanda, tiene un magazine online de lo más completo. De su edición en papel siempre me encantaron sus consejos de moda: que comprar, cómo llevarlo, y en qué ocasiones, sus reportajes sobre viajes y también sobre cocina. La presentación está cuidadísima... Hasta la foto más pequeña del detalle más insignificante está hecha con mimo y eso se nota. Tienen también otro tipo de secciones... Yo no soy muy de ese rollo de la autoayuda y la búsqueda de la realización personal como hobby, pero la forma que tiene de contarlo siempre me hace reír, creo que no hay muchas publicaciones que sepan tratar temas "profundos" de un modo serio pero a la vez desenfadado.

fuente:mirror.co.uk


Creo que la clave de su éxito es que las redactoras, editoras y demás personal de la revista son en gran parte conejillos de indias, prueban las nuevas tendencias, los peinados que se van a llevar esta temporada, los locales de moda, los destinos vacacionales en auge, preparadores personales y nuevas rutinas de ejercicios... Se agradece ese punto de vista "desde dentro".

¿Lo malo? que todo lo que sale en la revista: ropa, zapatos, bisutería... lo puedes comprar a través de su página, (que te indica el precio y te redirecciona a la tienda online pulsando "shop now") y en su mayoría no son artículos precisamente baratos, pero siempre está el reto de buscar la versión low cost de lo que nos guste, o darnos un capricho loco con algo que realmente nos enamore... Como todos, absolutamente todos los modelos de zapatos de salón acabados en punta (un nuevo básico para una nueva estación). Es una pena (o una suerte, mirando el precio) que no sepa andar con este tipo de zapatos con el tacón tan alto y fino.


Estos de las tachuelas, además, son unos Louboutin, así que para pagarlos creo que tendría que comer solo macarrones (y sin tomate) como dice Víctor, una larga temporada.
fuente:net-a-porter.com

Con estos que son algo más bajos quizá si pudiera llegar más allá de la puerta de mi casa, y me chifla ese tono mostaza, que es uno de mis colores favoritos pero del que nunca encuentro nada que me siente bien.
fuente:topshop.com


Y estos... P or estos zapatos creo que aprendería andar con tacón de aguja... O me los pondría solo para ir al cine. Además me combinarían de miedo con el bolso en color plata u oro desgastado que llevo meses buscando y no encuentro. ¿Qué pasa con la tendencia metálica? ¿Solo es tendencia en las revistas? Seguiré con los ojos bien abiertos por si aparece el bolso de mis sueños y de paso unos clones de estos impresionantes stiletos de Kurt Geiger (firma de la que espero hablar largo y tendido en otra entrada).
fuente:kurtgeiger.com


Aunque hay un dicho que reza: "the best things in life, arent things" yo me quiero despedir con el eslogan de este magazine: "the best things in life today". Porque a riesgo de parecer superficial, que lo soy, las mejores cosas de este mundo son las que nos hace felices, sea un paste, un abrazo, o unos pendientes nuevos.


¿Qué tomas?. Tomaré lo que Thomas Sabo.

Víctor dice:

Mi relación con Thomas Sabo empezó al comprarme una revista masculina donde dentro se dejaba caer diversa publicidad. Coches, productos cosméticos para hombre... (vale, estoy hablando de la Revista GQ). Hace tiempo sacaron una publicidad que no les debió de funcionar muy bien, porque no la he vuelto a ver en la revista, pero me enamoraron sus líneas y su originalidad en cuanto a joyería masculina. Era rotunda, moderna, original y totalmente revolucionaria. Era la típica joya que te hacía sentir especial. Total, que me puse a buscar la tienda, y claro, a los que vivimos en Madrid (hasta hace poco) no se nos había otorgado el privilegio de poder comprar sus productos.



Hoy chic@s madrileñ@s, podemos ir a la siguiente dirección para volvernos locos y comprar toda la tienda (para los que no se preocupan por entender las siglas, aquí la traducción, ECI = El Corte Inglés):

THOMAS SABO SHOP MADRID
c/o ECI Madrid Castellana | C/ Raimundo Fernandez Villaverde 79 | ES - 28003 Madrid
Phone +34 (0) 914 - 17 87 24 | Fax +34 (0) 914 - 17 87 24
Mon.-Sat.: 10:00-22:00

Eso si, si sois de los agraciados que vivís en Barcelona, os recomiendo que os paséis a ver la tienda que tienen en la siguiente dirección. Simplemente magnífica. Llena de detalles, y con todos los artículos habidos y por haber en sus expositores. Raro es que les falte algún charm, pendiente o colgante...

THOMAS SABO SHOP BARCELONA
Rambla Catalunya, 40 | ES - 08007 Barcelona
Phone +34 (0) 934 - 87 08 29 | Fax +34 (0) 934 - 88 17 63
Mon.-Sat.: 10:00-21:00 | In July and August open until 22:00

Para abriros un poco al mundo Thomas Sabo, os enseño algunas de mis adquisiciones. Aquí está mi primer colgante de la marca alemana:



Sencillamente una obra de arte, bien pulida, bien terminada, con muchísimos detalles que hacían de una pieza de plata, una joya única digna de ser conservada para tus nietos... Aunque su abuelo la va a usar hasta que se caiga a cachos. 

Luego cayeron otras piezas. Todo mi afán era tener una, y otra, y otra pieza más en todas las fiestas tipo cumpleaños, navidades, graduaciones....  también destinaba una parte de mis ahorrillos para los caprichos XXL.



Y creo que con este tipo de joyas que vienen a continuación, seguiré ahorrando para ir haciéndome con ellas. Si alguien quiere venir a darme un golpe en la cabeza para ver si me quita esta adicción, será bienvenido.

¡Muchas gracias de antemano!.















Esto es todo en cuanto a Thomas Sabo en versión hombre, dejo a Kora hacer un post con Thomas Sabo y su joyería para ellas. También original e impactante. 

lunes, 8 de agosto de 2011

Rojo, azúl y..

Kora dice:

Como estoy tan cansada que no puedo pensar, y si me pongo a escribir a lo loco lo más seguro es que acabe hablando de política o de religión... Voy a colgar otra entrega de las fotos del pasado jueves.

Primer look: de rojo y a lo loco. Para ser sincera, creo que para ir a la calle debería ponerme unas mallas debajo, ya que no es un vestido si no una especie de túnica, muy corta y con mucho vuelo... Pero para las fotos merecía la pena lucir piernas, y así amortizo los tatuajes.




Túnica: H&M, bolso: Primark, botines: Shu Crazy (ebay), cinturón: Blanco.



Segundo outfit y bastante más informal... Si el "vestido" rojo lo compré en rebajas y aún no he tenido ocasión de estrenarlo, lo de estos shorts es aún más divertido, los compré a principios de temporada y solo me los he puesto una vez, porque me parece que son demasiado cortos. En veranos anteriores pesaba algunos kilos más, y no usaba esta clase de pantalones, y ahora... Pues no me acostumbro, miro para abajo y veo tanta pierna que me da corte. Pero antes de que acabe el verano lo volveré a intentar, lo prometo.



Shorts: Primark, bolso: Blanco, sandalias: Unit (Hipercor), blusa: Mía-Mía, colgante: Fun and Basics

Las sandalias me encantan... Las encontré en el Hipercor, cuando iba a hacer la compra (es el único establecimiento que queda cerca de mi oficina y a veces en mi hora de la comida hago una escapadita a por comida), y estaban tan rebajadas y son tan cómodas, que no me importó la cara que me pusieron mis compañeros cuando volví sin almuerzo y con un par de zapatos en una bolsa. Y la blusa es una de mis favoritas, hace poco abrieron cerca de mi casa una tienda del estilo de Shana llamada Mía Mía (pondría el enlace pero no parece que tengan página web), la ropa tiene bastante buena relación calidad-precio...Tan buena que cuando me compré esta misma azul en 4 colores más, porque me pareció un básico, hasta en verde, que seguro que en algún momento se convierte en el nuevo negro.

Por último (último por hoy, que todavía quedan unos cuantos outfits en el tintero... Hay que ver cómo nos cundió la tarde), un homenaje al estilo preepy que tanto tiene que agradecerle a la serie Gossip Girl. Los personajes de este drama de jóvenes, guapos y ricos, han conseguido que podamos rescatar el look college sin parecer automaticamente escapados del primer videoclip de Britney Spears, ese Baby One More Time, que para bien o para mal, se quedará en el inconsciente colectivo de nuestra generación para siempre.


fuente: audiencias.info
fuente: es.britney-queen.wikia.com
Aquí va mi versión y una advertencia: la línea que separa el estilo preepy, del estilo película porno de bajo presupuesto es muy fina, así que cuidado con los excesos y sobre todo, con las dos coletas.


Sueter: Blanco, falda: Mango, Bolso: Blanco, zapatos: Unit, Pulseras: Primark/Blanco


Take me to Bed, or lose me forever

Víctor dice:

Buenas tardes / noches amiguitos:

Qué de cosas se puede encontrar uno por eBay... ¡es como ir de compras pero sin salir de casa!. Algo que tenemos que tener en cuenta es la siguiente nota mental: Déjate la tarjeta de crédito lejos, muy lejos, custodiada por perros que sólo comen yogures desde hace un mes, y todo irá bien. El problema de comprar barato, ¡es que compras mucho!, porque piensas, ¡ay madre!, ¡qué barato!, ¡cómo lo voy a dejar ahí si sólo cuesta 3 euros!, pero el problema es que una vez empezado, tus pepito grillo rojo te dice, ¡sigue!, ¡SIGUE!. Y al final acabas comiendo patatas cocidas 2 semanas porque no tienes ni un duro en la cartera. Esto, amigos, nos pasa a mi queridísima Kora y a mí, más de lo que querríamos. ¿Pero qué es la vida sin compras?. Es como un helado light...

En fin. Para aquellos que no quieren hacer caso de la nota mental y quieren acompañarme en el camino salvaje de la vida. Aquí van los siguientes artículos que me compraría...

1. Camiseta: Take me to Bed, or lose me forever. Bonito mensaje, digno del mejor filósofo griego:


2. Tirantes digno del mejor banquero regordete (llevan unos graciosos osos de peluche dibujados):


3. Y para terminar la lista... ¿Quién no ha pasado frío en las gélidas noches de Inverno?, eso de salir de la cama y que te corra una brisa asesina por el costado porque tienes ese lado descubierto... Pues ¡nunca más!. No volverás a pasar frío con este fantástico pijama (un poco caro eso sí). Lejos del tono jocoso del artículo en sí, rollo teletienda, me ha encantado y algún día será mío. Justo el día que decida que me puedo gastar 35 euros en algo así. 






domingo, 7 de agosto de 2011

1 minuto para 1 capricho

Kora dice:

Todavía estoy arrastrando el cansancio de haber ido anoche a ver el Capitán América (que me gustó, pero tampoco me fascinó), y luego a tomar algo, pero me apetecía pasarme por aquí un momento... Aunque fuera para dejar una entrada pequeñita que contraste con el memorandum del viaje a Francia que colgó Víctor esta mañana.

Llevaba tiempo viendo en Internet, pero no en las tiendas (supongo que también he intentando huir de la tentación todo lo que me ha sido posible) los famosos collares babero.


fuente: thegloss.com

fuente: madridchicstyle.com
fuente:fuente:bellapordentrobellaporfuera.blogspot.com

Algunas de estas propuestas son quizá demasiado atrevidas para "la vida real" pero si que es cierto que este tipo de collares se han convertido en una pieza clave para subirle un par de puntos de elegancia a cualquier básico. Yo finalmente me decidí hace unos días y compré uno online. Llegó por correo el viernes y ayer ya no me podía contener y lo tuve que estrenar para ir al cine. Con una camisa blanca queda de miedo, y estoy deseando ponérmelo con un vestido negro sencillo... Así que ya sabéis, estoy abierta a planes para esta semana que viene, que tengo que sacar mi nuevo collar babero a ver Madrid.


Yo a Lille y tu a Alpedrete (2/2)

Víctor dice:

Eso sí, ¡no todo iba a ser malo en Lille!. Después de haber dejado atrás a Usain Bolt en Charles de Gaulle y tomado asiento en el tren que tenía que coger y finalmente cogí, empecé a hablar con Samuelle (el chico italiano). Muy majo y su inglés muy gracioso. Era como si me estuviera hablando en italiano y me costó un poco entenderlo. He de confesar que a él le pasaba lo mismo, porque claro, el que nace en Oxford tiene ventaja con respecto al acento inglés. Yo de Madrid y él de Milán... pero a los 15 minutos ya nos entendíamos bien. 
Empezó a llover por la tarde (después de salir de las presentaciones de nuestros compañeros franceses y de haber estado en unas charlas acerca de lo que teníamos que hacer y de nuestras funciones allí). Y nadie me explicó que en Francia se hace lo mismo que en España. Si coges un charco y hay un peatón en la acera con cara de despistado, tu función como conductor es acelerar y coger bien el charco con la rueda. ¡Cuanto más mojas al peatón más puntos virtuales ganas en el juego de la vida!. 

Y claro, al ir de blanco, como que no se notaba el manchurrón de agua en el pantalón...

En fin, como estaba lloviendo pensé, tampoco pasa nada, ya se secará... eso si, paré mi conversación en inglés con mi compañero italiano, para comenzar un breve monólogo en español con el conductor francés acorándome de hasta su perro Poupou...

Total, nos subimos al metro para dirigirnos al hotel que nos había puesto la empresa al italiano y a mi. Y claro, ¿¿qué es lo que te llama la atención en un Metro??, las señales de ¡cuidado con las puertas que tienen cuchillas y te parten en dos!. Tuve que hacer una foto a la pegatina de estilo Pop que tienen, me pareció de lo más ochentero.


Y pasamos a lo mejor... ¡¡¡Comida!!!


Me comí por la noche la mejor hamburguesa (después de la Jack Daniels del Friday's por supuesto). La hamburguesa campesina de Les 3 Brasseurs. Un restaurante recomendado por nuestros compañeros franceses al que decidimos ir a cenar. ¡Madre mía del amor hermoso!, ¡cómo estaba!. Cuando la vi dije... ¿y el pan?, pero una vez metido el tenedor y el cuchillo en el plato dije... el pan se lo pueden comer los cerdos. ¡La estropearía!. Huevo, patata cocida y luego frita, queso, carne, cebolla, champiñones y una salsa de no se qué (el francés no lo controlo). Pues bien, ¡sólo por comer esta hamburguesa repetiría un viaje caótico como el que tuve!. 


¡Seguimos hablando de comida!


Aquí os presento a la "ensalada española" que me comí en Hippopotamus. Un restaurante donde fuimos con los franceses. Me pareció gracioso porque me llamó la atención la imagen (no sabía que la llamaban la ensalada española hasta que se lo escuché a la camarera). Pues bien, ¿qué tiene de español el jamón de pato, la espinaca y los huevos escalfados?. A mi que me lo expliquen, pero si quieres hacer una ensalada española... ¡échale chorizo, butifarra, tortilla española o morcilla de Burgos!. En fin, ¡lo que hace el marketing!. A todo esto, el restaurante estaba muy, pero que muy bien. Lo que no entendía era el nombre, y la carta de un hipopótamo naturista recibiendo al cliente:



El steak tartar que se pidió un compañero francés en el Hippopotamus:



Algo que me llamó, y mucho la atención, fue la carta de postres. Si por mí hubiera sido, hubiera pasado directamente de la ensalada y hubiera empezado por la carta de postres. Me enamoraron estos profiteroles rellenos de helado. Es una cochinada que haré en mi casa el día que me acuerde de comprar profiteroles y diferentes helados... 



Aquí el azucarillo del café de Bistro Romain, el restaurante donde comimos el primer día. Me pareció "tan francés" que tuve que hacerle una foto:




Yo a Lille y tu a Alpedrete (1/2)

Víctor dice:

Es la nueva versión de la película "Yo a Boston y tu a California". Todo empezó la semana pasada, una llamada me dijo que para la primera semana de mi nuevo trabajo tendría que ir a conocer a mis nuevos compañeros de la empresa... iluso de mi cuando pensé que serían españoles y viviendo cerca de mi oficina de Las Rozas...

Mi jefe me dijo que el Jueves por la mañana (a las 7 A.M.) tendría que salir para Charles de Gaulle y que de allí cogería un tren para Lille (al norte de Francia). La verdad, me quedé entre preocupado e ilusionado... Como cuando te traen un postre sorpresa que es verde, tiene buena pinta, pero no sabes si es kiwi, lechuga o guisantes y te da miedo probarlo por si esa buena pinta resulta ser venenosa o con mal sabor...

Total, que decidí coger el toro por los cuernos, sabiendo que me pasarían mil aventuras (porque siempre que voy a algún lado me pasan mil cosas).

La primera en la frente fue con EasyJet. Nunca había volado con ellos y resultó realmente decepcionante. Si tengo el Check In Online me espero que no jueguen con mi equipaje ni con mi poca paciencia. Pues bien, jugaron con los dos y unieron un poquito de simpatía para hacer malabares con fuego. Todo el mundo iba dejando las maletas nada más entrar en el avión. Y yo pensé... tendrán un cuarto secreto ultra moderno y precioso para mi super maleta (con lo cual, decidí hacer lo que hace todo el mundo). Antes pregunté a la azafata: ¿se deja aquí?, y ella respondió con una sonrisa de cocodrilo africano: si claro, déjela ahí.

Me senté y cuando ya habíamos despegado me empecé a preguntar... los aviones no tienen cuartos super secretos y ultra modernos para mi maleta... con la preocupación le pregunté a otra azafata: ¿oye, y para recoger mi maleta que he dejado en la entrada?, y con otra sonrisa de cocodrilo francés (está mujer era rubia oxigenada con ojos azules) me respondió: En la línea de recogida de equipajes.



Total, que de los 40 minutos que tenía para coger el tren, me robaron casi 25 esperando en Charles De Gaulle. Adivinad ¿qué hice cuando cogí mi maletita?. Correr por un sitio desconocido, con cara de preocupación, empapado en sudor, al otro lado del aeropuerto (que es de donde salía mi tren). Mi cara era igual que la de un padre que se había dejado abandonado a su hijo de 5 años llorando en el andén de la estación. Si perdía ese tren ya no iría junto con mi nuevo compañero italiano a la oficina. Pero gracias a correr como Forest Gump logré llegar ¡¡¡hasta con 5 minutazos de sobra!!!. Eso si, sin aliento y pensando en las familias de los cocodrilos de EasyJet.

sábado, 6 de agosto de 2011

Drew, yo Barri-more than you

Kora dice:

Mi alter ego ha regresado más o menos de una pieza y algunas aguas vuelven a su cauce. Me ha prometido que va a subir fotos de su viaje: qué vio, qué comió y por dónde se perdió. Como todo el mundo sabe, lo que se jura sobre un rollito vietnamita es sagrado... Así que a esperar a que se recupere del trayecto de vuelta, que cualquiera diría que se ha vuelto en una galera y remando él solo. (No te enfades, que lo digo con amor).

Yo me enfrento a otro sábado de mucho trabajo con muy pocas ganas, y al otro lado de esas ocho horas de laburo,  me espera un montón de ropa por planchar... En el siglo veintiuno y qué todavía haya que planchar la ropa "a mano" es algo que no me cabe en el cabeza, no por el hecho de que no haya una máquina que lo haga, que la hay, el armario planchador, si no, porque si se han encontrado/descubierto/diseñado un montón de fibras textiles que no precisan de planchado... ¿Por qué siguen fabricando ropa de materiales que si necesitan de esos cuidados? la única explicación que se me ocurre es que los magnates de la industria de la moda que deciden sobre estos asuntos son ricos y no se planchan ellos las camisas, si no, otro gallo cantaría.

Como dije que iba a colgar poquito a poco las fotos que hizo Jossie, y por alguna parte hay empezar, voy a empezar contando una historia que sobre una prenda (que por cierto, sale de la lavadora sin una sola arruga.) En junio estuve en Escocia visitando a mi amiga Laura y me volví loca con las tiendas de ropa de segunda mano. Una de mis compras estrella fue una blusa con un estampado bastante ochentero, de marca desconocida y colores pastel. Viajó hasta Madrid en la maleta que tuvimos que comprar expresamente para acoger todas las adquisiciones fruto de la fiebre del "¿dos libras? ¡me lo llevo!", y después me olvidé de ella, hasta que viendo en dvd la película Salvando las distancias, me di cuenta de que Drew Barrimore llevaba una blusa igual ... En rigor, teniendo en cuenta  que la mía tuvo un dueño anterior, siempre tendré la duda de si será la misma.
Fuente: http://www.zimbio.com

Fuente: http://www.zimbio.com
Y vista ella, camino del set de la película, con esa cara larga que nadie diría que iba a rodar una comedia, ahora yo (esto lo especifico por si no se nos distingue):




Pantalones: H&M, Bolso: Blanco, Zapatos: Shu Crazy, Reloj: Vestal, Collar: Blanco, Gafas: Guess Man.

viernes, 5 de agosto de 2011

Cosas que hacemos cuando tú no estás

Kora dice:

Víctor está fuera por negocios (aunque espero que de paso esté obteniendo un poco de placer), y su ausencia se nota. Esta semana no ha habido escapada gastronómica, este blog está yermo y frío sin sus entradas y hoy estrenan el Capitán América... A pesar de que Víctor no esté. Querido amigo, sé que esta es una de esas películas que disfrutaría más contigo, pero no me puedo resistir... Tengo que ir a verla hoy mismo.

Nunca fui demasiado fan de los comics de superheroes, pero cuando era adolescente leía unos tebeos en los que el protagonista era el Capitán A-Marica que luchaba contra el malvado Dóctor Hetero. Si esta adaptación al cine de la idea original es la mitad de entretenida que la parodia de que yo era fan, me vale.

En otro orden de cosas, y por ir calentando motores en esto de celebrar (mi cumpleaños es dentro de poco), ayer decidimos montar unos paneles de papel (lo cual parecía mucho más fácil en nuestras mentes que una vez manos a la obra) y tirar algunas fotos "de estudio". Comimos estupendamente, lo pusimos todo patas arriba y sudamos todo lo sudable, pero nos lo pasamos genial... Aunque una de las cosas más agotadoras que he hecho ultimamente... Creo que voy a empezar a respetar mucho más la profesión de modelo.

Normalmente suelo ser yo la que esta detrás de la cámara, pero al fin y al cabo, la que ha bajado 3 tallas de ropa y se ha vuelto completamente loca en las rebajas era yo... Y además me apetecía tener algo de material para subir a chicismo, y pensar que hace unos años no me consideraba (y no era) nada coqueta... Cómo decía ayer Jossie, que estuvo (magnifico) detrás de la cámara: quién me ha visto y quién me ve. Y qué alegría que después de tantos años sigamos siendo amigos y podamos mirar hacia atrás y ver como hemos cambiado los dos... Y que haya sido para bien.

Os dejo unas fotos de la sesión de ayer, poco a poco iré subiendo más. Estas, de momento, podríamos titularlas, "lo que el ojo no ve" y creo que dan una idea bastante aproximada de lo mucho que nos divertimos.


Bueno, me marcho ya, que es mi día libre y todavía tengo un montón de tiempo que perder...Feliz fin de semana.





miércoles, 3 de agosto de 2011

LIPSTICK ON

No sé si le pasará a todo el mundo, pero cuando tengo un mal día no quiero salir de casa.

Como desgraciadamente no siempre puede hacer lo que yo quiero (o dejar de hacer lo que no quiero), si me veo obligada a abandonar la comodidad de mi hogar y la seguridad de mi pijama, acabo cruzando la puerta maquillada como una ídem y vestida como si fuera a una recepción en casa del embajador. Supongo que es una forma de levantar un escudo para escondernos detrás y que no mostrar nuestra debilidad. Aunque atravesar momentos convulsos no sea necesariamente un síntoma de debilidad, si no, una consecuencia inevitable de estar vivo.

Yo hoy me encontré a un conocido en el tren camino de la oficina y me dijo "¿vas a trabajar? cualquiera diría que vas de boda; llevas más producción que la Guerra de las Galaxias". La frase me hizo estallar en carcajadas... Qué bien sienta a veces reírse un poco de uno mismo, sobre todo cuando lo estabas viendo todo negro y pensabas que ibas a irte a la cama esa noche sin haber esbozado la más mínima sonrisa.

Luego, hablando de unas cosas y de otras, me comentó que había leído hace poco, en algún lado, acerca de que en tiempos de crisis suben  las ventas de pintalabios rojos. Y me tuve que reír todavía más... Porque el mes pasado nada más cobrar me compré dos lápices de labios rojos, uno permanente (de hecho, un poco demasiado permanente y resulta difícil quitársela si no es con paciencia y un producto específico) y otra que no dura tanto pero tiene un brillo la mar de sentador.

Moraleja:  hasta los días grises aclaran un poco si se toman con humor, y con un poco de coquetería que como mínimo alegrará la vista a aquellos que se crucen en nuestro camino durante la jornada.

Un beso, rojo, claro.