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domingo, 27 de noviembre de 2011

Lo prometido es deuda

Victor dice:


Buenos días a tod@s:

Ante todo quería disculparme. Todos nos equivocamos pero rectificar y aprender de los errores cometidos es de sabios. Así que, ayer mismo prometí que dedicaría más tiempo a escribir (porque me gusta y me apetece). Iré poco a poco ya que tengo demasiadas exigencias que ahogan mi existencia (qué tremendo me pongo!), pero para los momentos de placer como es participar en este blog siempre debería guardar un hueco.

Ayer era uno de esos días que necesitaba un soplo de aire fresco (aunque parezca un anuncio de compresas no voy a seguir por ese camino). Kora me dijo que iría a trabajar todo el fin de semana, pero al final se animó a salir y nos fuimos a cenar juntitos. Llevaba todo el día metido en el Máster (desde las 9 de la mañana hasta las 8.30 de la tarde) y la verdad, me vino muy bien verla, reirnos un buen rato, disfrutar de una buena cena y amigos, y volver a casa con una sonrisa en la boca.

Había ido a comer con mis compañeros del Máster al mismo restaurante donde luego me fui con ella. Decidí repetir porque sabía que le gustaría y no me equivoqué. Ayer, fue un día hamburguesil, donde la palabra INSORCISMO nos dio mucho juego. Una de las fotografías que retocaremos para que podáis verla luego, tiene a Kora de protagonista. Ya os contaremos más a fondo la historia pero tiene que ver con el antónimo de exorcismo y con lo mucho que se nos va la cabeza de vez en cuando.



El sitio donde acabamos cenando se llama de Burger Lab, y tiene hamburguesas para aburrirse leyendo la carta... el caso es que la próxima vez que vaya me pediré un perrito caliente (ví uno y me dio bastante envidia la chica que se lo estaba comiendo). De postre pedimos una Carrot Cake para tres (y la verdad es que el tamaño era para cuatro).



Un detalle curioso es que después de ponernos hasta arriba de comer y pedir la cuenta nos pusieron algodón de azúcar acompañando al ticket. Al final Kora acabó comiéndoselo todo porque yo, chicos, no soy muy fan. De pequeño me cabreaba que al metérmelo en la boca se redujera y se redujera y se redujera más... A parte nunca me ha gustado pringarme las manos comiendo, y cada vez que me pedía un algodón acababa con las manos y la cara pringosa. Así que, le cogí manía y ya no me gusta... Kora disfrutó su parte y la mía.



Pues eso chicos, que ahora me veréis más a menudo escribiendo por aquí. Porque aunque haya mil y una obligaciones, me apetece compartir este blog con vosotros y ser una parte más activa de este proyecto tan bonito que iniciamos con tanta ilusión porque...

Lo prometido es deuda.

martes, 6 de septiembre de 2011

Last Friday we...

Kora dice:


Last friday we were with some friends having lunch at The Knife, an argentinian restaurant at the outskirts. The place is very nice and we were having a lot a fun... Well, we are both crazy meat-lovers, then what else could we ask for? Later we were having a coffee in Giangrossi, I cannot eat pancakes but It was a pleasure even just take the pictures. In between there was a shopping spree. I will show you the newbies soon... Or I hope so, because this is being a bit too much bussy week.

Take care,

El viernes pasado estuvimos con algunos amigos almorzando en The Knife, un restaurante argentino en las afueras. El lugar es muy bonito y nos divertimos mucho ... Bueno, los dos somos bastante amantes de la carne, entonces ¿qué más se puede pedir? Pues más tarde, un café en Giangrossi. Yo no puedo comer tortitas, pero fue un placer, incluso el solo hecho de tomar las fotos:) Entre medias estuvimos en un centro comercial cercano haciendo algunas compras. Haremos un post con las cositas que compramos muy pronto ... O eso espero, porque esta semana está siendo un poco demasiado ajetreada.

Cuidénse,


















martes, 26 de julio de 2011

Sitting Bull

El miércoles pasado fui a comer a un restaurante argentino que no conocía y que creo que se va a convertir en mi parrilla de cabecera. El sitio se llama Sitting Bull y aunque la decoración aturde un poco, una vez que dejas de buscarle una explicación a tanto indio y tanto vaquero, no dejas de disfrutar... Ni siquiera a la hora de pagar. En esta ocasión Víctor no venía, así que esta semana me tocará repetir para ir con él, lo cual no es ningún sacrificio.

 Cuando salí de casa no tenía muy claro donde iba a acabar así que arreglá pero informal, con shorts negros y blusa verde, que confieso que me puse con la única intención de estrenar ese collar de bolas de colores que compré en Holanda en el H&M hace un par de años y que ha aparecido en un cajón con la etiqueta puesta y todo... Cuando viajo compro y cuando vuelvo se me olvida, que desastre, aunque por otro lado, la ilusión que me hizo encontrarlo cuando ya no recordaba haberlo visto en mi vida no tuvo precio.

Al final entre unas cosas y otras pasamos todo el día fuera, paseando por el centro, haciendo fotos y buscando varios regalos de cumpleaños, que se nos echan encima, y fue una jornada estupenda, a la que solo encontré una pega, y no fue que me hicieran daño las sandalias, como era de esperar, porque eran nuevas y además yo no soy muy hábil andando con zapatos altos (con cuñas aún, pero con tacones no doy dos pasos iguales, soy una mezcla entre robocop y chiquito de la calzada), no, las sandalias tuvieron muy buen estreno, lo malo, que nunca me acuerdo de no ponerme pantalones cortos cuando me voy a ir a sentando en restaurantes y cafeterías, porque con el calor, me quedo pegada al plasticurri de las sillas, y luego cuando me levanto es como si me dejase los muslos por detrás en carne viva ¿soy la única a la que le pasa? ¿qué hace el resto de la gente? ¿llevan medias muy finas que no se ven? ¿se sientan sobre la servilleta?. Si alguien tiene la respuesta, por favor, que me lo explique.



De lado

De frente

Estrangulamiento con el bolso

El collar que se hizo vintage en casa

La mitad de un look lo dan los complementos