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sábado, 24 de diciembre de 2011

One and Only

Victor dice:


Estas Navidades podrían ser como otras culquiera. Llenas de polvorones, mazapanes, niños correteando de aquí para allá y volviéndote loco mientras intentas hacer las compras de última hora en el Centro Comercial... pero no son así.

Todos tenemos que dar las gracias por lo que tenemos, y es verdad que a veces se nos olvida y nos quejamos por no tener lo que queremos (y me incluyo).

Es realmente injusto ser pesimista, no te deja disfrutar de los buenos momentos porque los malos te atormentan. El camino se hace andando, y para este año, uno de mis objetivos será ver la parte buena de la vida, la más colorista y divertida, y olvidarme de lo que me falta para disfrutar de lo que tengo.

Este año, para ser un poco más creativo que el resto de la humanidad, quería agradecer a la gente que me quiere que haya estado a mi lado, me defienda y me respete tal y como soy (que no es fácil)... Y este post, va dedicado especialmente a tres o cuatro personas que tengo en mente y, con mención especial y por ser mi compañera en andanzas, a mi dulce Kora que es todo Korazón.

El 2011 ha estado lleno de malos momentos, difíciles y duros, pero si tengo que dar gracias a Dios por algo bueno que me haya pasado, es que esta señorita sea una parte muy importante en mi vida, que siempre que le llame para contarle mi vida haya una sonrisa detrás del teléfono, y que siempre que nos veamos, me reciba con un brinco a mis brazos, un beso, y algún piropo que siempre sube el ánimo.

Es por eso que, lejos de que nos gusten o nos dejen de gustar las Navidades y lejos de discursos ñoños
navideños y premeditados... quiero agradecer a Kora, públicamente, que sea tan inolvidable: One and Only. 



Muchas gracias por todo bonita. Siempre a tu lado XXX.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Lo prometido es deuda

Victor dice:


Buenos días a tod@s:

Ante todo quería disculparme. Todos nos equivocamos pero rectificar y aprender de los errores cometidos es de sabios. Así que, ayer mismo prometí que dedicaría más tiempo a escribir (porque me gusta y me apetece). Iré poco a poco ya que tengo demasiadas exigencias que ahogan mi existencia (qué tremendo me pongo!), pero para los momentos de placer como es participar en este blog siempre debería guardar un hueco.

Ayer era uno de esos días que necesitaba un soplo de aire fresco (aunque parezca un anuncio de compresas no voy a seguir por ese camino). Kora me dijo que iría a trabajar todo el fin de semana, pero al final se animó a salir y nos fuimos a cenar juntitos. Llevaba todo el día metido en el Máster (desde las 9 de la mañana hasta las 8.30 de la tarde) y la verdad, me vino muy bien verla, reirnos un buen rato, disfrutar de una buena cena y amigos, y volver a casa con una sonrisa en la boca.

Había ido a comer con mis compañeros del Máster al mismo restaurante donde luego me fui con ella. Decidí repetir porque sabía que le gustaría y no me equivoqué. Ayer, fue un día hamburguesil, donde la palabra INSORCISMO nos dio mucho juego. Una de las fotografías que retocaremos para que podáis verla luego, tiene a Kora de protagonista. Ya os contaremos más a fondo la historia pero tiene que ver con el antónimo de exorcismo y con lo mucho que se nos va la cabeza de vez en cuando.



El sitio donde acabamos cenando se llama de Burger Lab, y tiene hamburguesas para aburrirse leyendo la carta... el caso es que la próxima vez que vaya me pediré un perrito caliente (ví uno y me dio bastante envidia la chica que se lo estaba comiendo). De postre pedimos una Carrot Cake para tres (y la verdad es que el tamaño era para cuatro).



Un detalle curioso es que después de ponernos hasta arriba de comer y pedir la cuenta nos pusieron algodón de azúcar acompañando al ticket. Al final Kora acabó comiéndoselo todo porque yo, chicos, no soy muy fan. De pequeño me cabreaba que al metérmelo en la boca se redujera y se redujera y se redujera más... A parte nunca me ha gustado pringarme las manos comiendo, y cada vez que me pedía un algodón acababa con las manos y la cara pringosa. Así que, le cogí manía y ya no me gusta... Kora disfrutó su parte y la mía.



Pues eso chicos, que ahora me veréis más a menudo escribiendo por aquí. Porque aunque haya mil y una obligaciones, me apetece compartir este blog con vosotros y ser una parte más activa de este proyecto tan bonito que iniciamos con tanta ilusión porque...

Lo prometido es deuda.