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jueves, 21 de junio de 2012

Going out in Madrid and Working day outfit

Well, it´s been a while since the last time I show you a "working day" outfit. I work from home so I just go to my office once per week, for me is such a special occasion. There is not any strict dress-code, so I could wear whatever I want, but I am wearing pretty relaxed outfits at home the rest of the week so...

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Tenía esta mini-sección un poco aparcada, pero como he conseguido por fin estrenar este top que me compré en las rebajas de enero, rigurosamente a continuación perdí, en las profundidades del armario, para reencontrarlo ahora, con la alegría con la que se recibe a un hijo pródigo, pues he decidido enseñar al mundo como me fui a la oficina ayer. Tengo que decir que al principio me había puesto una falda más corta y unos tacones más altos, pero tuve otro de mis ataques de "uy-esto-es-too-much" al llegar al espejo de la entrada y me volví a cambiarme. Menos mal que siempre calculo tiempo de sobra para que mis inseguridades me entretengan a última hora.

Y trayendo por los pelos la contraposición trabajar - ociear (hacer ocio, que no sé porqué no existe el verbo, a mí me suena bastante bien). Os cuento cuales son algunos de mis lugares preferidos en Madrid.

Para comer:

Bazaar: Bonito, nada caro, céntrico, raciones abundantes, camareros fácilmente reconocibles porque van de negro y la decoración es toda blanca. La única pega que le veo es que no cogen reservas y que las mesas son muy pequeñas y los platos muy grandes así que si te gusta el tetris no dejes de pedir muchas cosas para compartir con tu partenaire. Y si eres muy goloso prueba el "postre de Madagascar".


Macarena: Esto es un bar. Un bar como los de antes, con palillos y cabezas de gambas por el suelo, pero se come muy bien, tienen un menú del día entre semana muy económico y si te juntas con más de 3 amigos no dejes de pedir el huevo de avestruz. Yo lo hago a menudo, primero porque el local está muy cerca de mi casa y segundo porque una vez un avestruz en un parque nacional me puso un ojo morado y comerme descendientes no-natos de alguna prima suya me parece una venganza más que justa.


El chino de los 6 euros: Bueno, en realidad ahora son 7,20 por un menú de 3 platos, bebida y postre a cualquier hora del día cualquier día de la semana. Creo que no hace falta explicar nada más.


Para beber:

Jose Alfredo: En fin de semana se pone un poco a rebosar y la verdad es que los cockteles no se disfrutan igual con un codo ajeno clavado en el esternón, y limitando con humanos por todos los poros peeeero, eso va en gustos. La música permite hablar, hay silloncitos... El lugar ideal para llevar a alguien a que se embriague y tocarle un poquito la pierna con pretensiones de algo más.


La Realidad: Este bar es guay. Tú vas y te das cuenta de que la decoración es guay, los camareros son guays, y de que se está guay. Si miras a tu alrededor y sientes que no encajas entre tanta gente guay, no te preocupes, solo estar tomándote algo allí ya te convierte en guay. (Los efectos desaparecen según sales por la puerta, así que yo recomiendo convertirse en un habitual).


D´ Mystic: Es una cafetería donde tienen todos los cafés y mejunjes derivados que te puedas imaginar y cierra a las 2:00 de la mañana también entre semana. Ambiente agradable, sofás cómodos, estratégica situación junto al metro de Chueca... Mi segundo hogar.


Vee Kees: La principal ventaja es que esté muy cerca de mi casa y que cierran a las 3:30 de lunes a domingo. Ideal para esas noches tontas que acabas de currar a las 23:00 sales a tirar la basura, te encuentras con alguien y... Ya sabemos todos como acaba, y más teniendo en cuenta que ponen dos mojitos por seis euros.


Y de momento eso es todo, si se me ocurre algún sitio más, ya os iré diciendo, aunque reconozco que soy un animal de costumbres. Alguien me comentaba por ahí que estaría bien que recomendara tiendas con encanto... La verdad es que no soy muy de tiendas, lo compro casi todo por internet o en tiendas de segunda mano, mitad por pereza y mitad por "ganguismo".  De hecho, dado mi estado financiero actual, si voy por la calle y veo un escaparate que me llama la atención, en vez de entrar, me cambio de acera.

En fin, joyas, un beso enorme y hasta el lunes como muy tarde.















Top and Necklace: H&M, Skirt: Shana, Sandals: Zara, Watch: Nixon, Bracelets: Blanco.

domingo, 22 de enero de 2012

Salí a tomar una cañita y me lie (nivel experto)

Kora dice:






De esos sábados que te toca trabajar. Y suena el teléfono. ¿Tienes planes? Y tú: es que acabo de currar a las once. Pereza máxima salir después de esa hora. Y argumentas: Ya estoy mayor/ ya sabéis que yo soy más de cafés, de cine, de juegos de mesa en casa de alguien. Pero desde el otro lado de la línea a veces llega un contrargumento infalible: Venga, tonta, te pones guapa y te invito a un mojito. Mojito: la palabra mágica.

Ducha. Mascarilla capilar. Plancha. Faja a lo Kim Kardasian. Probarse medio armario. Escoger un look estudiadamente casual con unos tacones altísimos. Algo así como decirle al mundo: Yo con cualquier cosita luzco así de estupenda. Aunque "cualquier cosita" significa que has dejado tu cuarto en un estado de desorden que ni Dresde después de la segunda guerra mundial, y que tu maquillaje "natural" te lo va a tener que quitar, a la vuelta, el de Bricomanía con una lijadora.

Sales pisando fuerte. Un octogenario te dice algo al pasar por su lado. Nunca he sabido si los piropos callejeros de los ancianos, los yonkis y los albañiles cuentan igual que los demás o solo la mitad. O quizá no cuentan en absoluto. Estás muy guapa. Este sí que cuenta. Sonríes. No dices nada. ¿Empezamos donde siempre? Donde siempre es un bar en la zona de Malasaña donde nadie desentona. Un día voy a mirar a la barra y voy a ver brindando a un guardia civil, el cantante de La Polla Records y a Thor y ni siquiera voy a parpadear. Encontramos un sitio en una esquina. Me toca un sillón que parece un trono arzobispal. Podría haber sido peor. Fulanito está sentado de rodillas en una silla japonesa a mi izquierda, y menganita en un mini sofá de rizo azul cielo que la está engullendo y hace que las rodillas le den casi en la barbilla. Los demás han sido listos y han cogido simples taburetes. Se suceden las rondas. Me entra hambre. Vamos a por un trozo de pizza. ¿Tú no estabas a dieta? ¿Yo? Si, pero después de las doce vale todo. Sin remordimientos.

Cruzamos la puerta de mi coctelería favorita. El portero es nuevo. Reprimo las ganas de darle la mano y decirle que somos poco menos que accionistas mayoritarios. El camarero me saluda. ¿Lo de siempre? Lo de siempre es un mojito muy-muy dulce. Ya después de la pizza no lo voy a pedir con sacarina. Me acuerdo de mi amigo Rober que ahora vive en Barcelona y con quien pasé grandes momentos en este mismo local. Le envío un SMS de añoranza etílica. Brindamos una y otra y otra vez. Hablamos sobre política y homosexualidad. Sobre nuestras respectivas parejas. Sobre moda. Sobre tomarse un "año satánico". T. se empeña en probarse mis zapatos: no anda nada mal con ellos para ser un tío. Risas. Nos cierran.

Salimos a la calle. Barajamos opciones After Hours y acabamos en el bar de unos famosos de medio pelo. Nos cobran por entrar. Siempre digo que esta parte de la noche me la podría saltar, pero nunca me la salto. Algunos bailan. Yo estoy cansada. Hablo un rato con un tipo de Manchester, que se pone muy pesado, pero al menos es pesado en inglés que ya es un cambio. Se hace de día. Antes de separarnos buscamos algún sitio donde nos den un café. Me dan ganas de explicarle al de la barra que yo soy más de cine, de quedar a tomar el té y jugar al cinquillo y que además tengo que trabajar en unas horas y que lo que pasa es que "me han liao". Pero me aguanto. Pregunto si tiene leche desnatada y no tiene. Todos se ríen a costa mía. A buenas horas te vas a acordar del Dr. Dukan, Kora. Yo digo no, no si casi mejor... Total, si ya empiezo a primera hora de la mañana con leche entera, cuando llegue a casa me puedo tomar unas tostadas. Y con nocilla, porque siguen siendo después de las doce de anoche ¿no? Todos me dan la razón: ya volveremos a la "normalidad" el lunes, que además la resaca se lleva fatal con alpiste. La resaca mejor con chistorra, apostilla alguien. Nos comemos unos churros.

Ya ha abierto el metro. Pienso "teletransporte ya". Llego a casa. Mi santo novio se acaba de acostar. Se revuelve cuando me meto en la cama. Pregunta ¿Qué tal? Podría contestarle: "Bien, he estado bailando la conga del placer con el Orfeón Donostiarra" que le iba a dar igual, en el estado en el que está. Contesto solo: "Bien, todo bien". Y pongo la alarma, intentando no pensar en las horas que me va a dar tiempo a dormir antes de que suene.


----------------------- Reto musical en 30 entradas-- Día 5 una canción que te recuerde a alguien: Pues "Make me Bad" de Korn, que siempre me recuerda a David, que fue mi mejor amigo durante mis años de instituto y el responsable en gran medida de mis gustos musicales.