Mostrando entradas con la etiqueta felicidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta felicidad. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de junio de 2014

Lucky Strike - Maroon 5

http://www.youtube.com/watch?v=cuYoHikgEroLucky

Hace unos meses estuve pensando hacer una entrada a cerca del concepto de la felicidad.

Como soy una floja de cojones entusiasta de corta duración, la idea cayó en el olvido y here peace and after glory, pero trasteando con el ordenador encontré en una carpeta algunas de las fotos que había seleccionado para la causa y me ha apetecido compartirlas. No tienen mucho en común unas con otras salvo mi propio júbilo (y muchos amigos a los que extraño a rabiar).

Del discurso os habéis librado, pero sentiros libres de contarme lo que más os haría felices en este mismo instante, que tengo curiosidad. A mí por ejemplo me haría muy feliz abrazar a mi tía Lola y comerme unos churros, soy así de simple :)

Un beso enorme,

Kora

Otoño en el parque del Retiro (Madrid)

Un baño (en una bañera)

Salir a hacer fotos.

Vacaciones con mi medio melón (Escocia)

Plácidos atardeceres en Mallorca.

La playa para nosotros solos (Playa Samil)

Lucy

Noches locas con mi amiga Laura (Glasgow)

La sensación de libertad que da no tener ni un pelo (largo) en la cabeza.

Recorrer Irlanda en coche.

Con buenas amigas en La Pedriza (Madrid)

Hacer el idiota con Víctor.
Plácidas sobremesas con M (que ahora vive en la otra punta del planeta)

Dije ya "hacer el idiota"? Es que es una de las cosas que más feliz me hacen :)




lunes, 24 de marzo de 2014

Valentine - I Draw Slow

https://www.youtube.com/watch?v=16kHhHK5OKc

Hace unas semanas Duapara me dejó en una entrada este comentario:


Y me ha tenido pensando desde entonces, porque no había sido consciente del cambio. Finalmente he llegado a la conclusión de que lo que ocurre es que estoy mucho mejor de mi problema de actitud.

Sé que el primer paso es reconocer los problemas, pero yo lo he reconocido siempre pero me ha llevado muchos años ponerme a trabajar en ello... Y, obviamente, si das ese primer paso y luego no das ninguno más, no vas a llegar a ningún sitio, eso es así aquí y en Pekín.

No voy a ponerme intensa porque no quiero aburrir a nadie, pero... Lo cierto es que he sido, hasta hace muy poco, una grandísima perezosa existencial, es decir: que nunca he tenido metas porque me daba pereza luchar por ellas y más pereza aún fracasar y tener que empezar de cero; pero no esperar nada de la vida es, sin duda alguna, la fórmula infalible de una infelicidad que no por lo cómoda es menos terrible. Es como, por ejemplo, hacerse el muerto en un restaurante, nunca se consigue que le sirvan a uno nada rico de comer.

Como tiendo a empezar las cosas por el final, yo primero tuve que decidir lo que no quería e ir descartando desde ahí. Por eso me fuí de España (porque me deprimía), y por eso decidí que no quería trabajar más en atención al cliente (porque me hacía dudar de mi propia humanidad). Por eso también decidí quererme como soy, e intentar ser la mejor versión posible de mí misma, en lugar de estar siempre pensando en lo que no me gusta de mí. Y por eso volví a enamorarme de mi medio melón después de casi 5 años juntos, porque no siempre me da lo que quiero, pero sí lo que en realidad necesito.

Resumiendo, que cuando me dí cuenta de que mi vida parecía la sección de "arghs" de la revista Coure, me bajé de internet unas sesiones de autohipnosis, intenté responsabilizarme de mis decisiones, comer muchas fresas, cambiar completamente de ocupación, comprarme una faja con Wonderbra incorporado y dejar de tener miedo de vivir, que es una pérdida de tiempo y además hace que salgan arrugas en la frente.

Y eso es todo. Espero no haberos dejado postrados con tanta cháchara pseudo-motivacional (o demotivacional, según se mire). Os dejo con las fotos de mi estreno del jersey amarillo de Zara que tiene todo el mundo.

Besitos!

Kora

Ps, Soy consciente de que sigue pendiente la entrada de las preguntas y respuestas de las entrevistas de trabajo, es que no he tenido tiempo de prepararla... Pero prometo que no sé me olvida!

Ps, Voy a  ver al grupo que da título a esta entrada en concierto el viernes que viene. YAY!!!







La gata de mis vecinos que es un solete.






Coat: Topshop, Jumper: Zara, T-shirt: Sprit, Skirt: H&M, Bag & Necklace: Primark, Rings: Ardene, Mango & H&M, Boots: Bershka

sábado, 15 de marzo de 2014

It's Supposed to be Love - Ayo

http://www.youtube.com/watch?v=BFiB-twXn3k

Aún teniendo en cuenta que el "trabajo" en sí fue una maldicion que Dios le echó al hombre por haberla liado parda en el paraíso, creo que para mí, no hay nada peor que las semanas de formación para un nuevo puesto.

Prefiero mil veces estar muy agobiada que estar muy aburrida, así que estos días para mí estan siendo una prueba titánica de paciencia.

Para quien no este familiarizado con el proceso en una multinacional, esto va así: Te sientan en una habitación con un montón de desconocidos, y otro desconocido habla sin parar de una cantidad formidable de procedimientos en unos términos que no te suenan de nada, en un idioma que no es el tuyo, y en un tono que parece estar especialmente diseñado para poner a dormir a todo ser vivo en varios kilómetros a la redonda.

En la hora de la comida, no sabes de qué carajo hablar con tus nuevos compañeros, y te mueres de ganas de encerrarte en el aseo para estar un rato a solas y escapar del stress social. Pero no puedes. Tampoco puedes ponerte a leer. Y por más que intentas que te trague la tierra no lo consigues.

Pese a que soy una persona que se queja, por definición, he de decir que según van pasando los días, cada vez me cuesta más encontrar motivos para hacerlo. El trabajo que lleva a cabo mi equipo es muy interesante y estoy deseando que llegue el día en que empecemos a arrimar el hombro y hacer aquello para lo que nos han contratado.

Mis compañeros (pasados los dos primeros días de miradas recelosas y conversaciones de ascensor) son encantadores, cada uno a su manera, y como casi todos son recién llegados a Cork, mi vida social ha pasado de estar a cero a estar absolutamente on fire.

Las condiciones del curro son muy buenas, la comida de la cantina no está mal, y estos días que ha hecho sol hemos podido salir a comer a las mesas de fuera a hacer picnic.

De hecho, últimamente vengo notándome una sensación de ligereza en el corazón , que después de mucho reflexionar, creo que debe ser eso que llaman pura y completa felicidad :)

Os dejo con unas fotos que tienen un par semanas... Outfit para ir al super, o sea, cero glamour. A ver si encuentro el momento de que alguien me tire unas fotos el lunes que es San Patricio y vamos a ir todos a la oficina vestidos de verde, que me gustaría que vieráis lo que tengo preparado jiji.

Mil besitos!

Kora.

















Coat: Studio Classics, Jumper: Only, Snood & Bag: Primark, Sneakers: Isabel Marant, Necklace: Next, Bracelet: Zara, Ring: Sphera.


viernes, 23 de marzo de 2012

FELICIDAD

Kora dice:



El otro día hablaba con unos amigos sobre el concepto de felicidad, y, salvo en que todos estábamos, obviamente, a favor, no hubo consenso en nada más. Para unos la felicidad era un estado de gracia, para otros, tenía que ver con la aceptación, algunos para ser felices requerían solo "pequeñas cosas" y otros... Pues uno hubo que hasta se acordó de Loquillo y para ser feliz pedía nada menos que un camión. Está claro que hay tantas definiciones de felicidad como seres humanos.

Yo siempre he pensado que la FELICIDAD con mayúsculas es algo pasajero, que su belleza radica, precisamente en su naturaleza efímera, pero que son esos momentos únicos y perfectos, los que, si somos capaces de apreciarlos, nos convierten en personas felices.

Y puede que esto que voy a decir ahora también sea una opinión personal y no una verdad absoluta, pero ¿no tenéis la sensación de que nos cuesta mucho menos compartir con los demás nuestros dramas, grandes o pequeños, que las alegrías del día a día? Yo creo que nos quejamos mucho, y no es que esté mal, es normal, te quejas de que la gasolina está muy cara, de que llueve, de que no quedaba tu talla en aquel vestido que te gustaba tanto, de que tu cumpleaños cae en miércoles, de que has engordado tres kilos, de que se te han caducado unos yogures en la nevera... ¿Pero cuántas veces le decimos a los demás "soy feliz"? Yo llevo algún tiempo intentando no guardarme esas cosas, expresarlo con la misma naturalidad con la que me acuerdo de toda la estirpe del cartero comercial cuando llama al telefonillo de casa a las ocho de la mañana.

Así, que vengo descubriendo desde hace un tiempo, que me gusta que la gente con la que estoy sepa, que en ese instante, en ese preciso momento, en ese lugar y con esa compañía, me siento dichosa y no podría pedir nada más. Si estoy sola, quizá en la calle, tomándome un café buenísimo para llevar, bajo un sol maravilloso, por ejemplo, me gusta almacenar ese recuerdo y luego, al encontrarme con mi pareja, contarle que por unos instantes he sido completa y absolutamente feliz. O quizá escribirle un SMS rápido, y así compartirlo en tiempo real. La alegría, igual que la tristeza, es contagiosa.

Supongo que habrá gente que piense que no tengo bien ajustada la dosis del Prozac, o que me he sobre-esforzado en clase de Yoga y no me llega bien la sangre al cerebro, pero si todos compartiéramos nuestros sentimientos positivos (y también los negativos, ¿eh? que a mí me gusta protestar como a la que más, y se me da de maravilla), creo que el mundo sería un lugar más agradable para vivir.

Me gustaría compartir con vosotros, que también sois mi entorno, aunque no pueda veros, que desde hace unas semanas soy muy feliz. Que atesoro un montón de instantes que son pequeñas maravillas de plenitud. Que me río a carcajadas más a menudo de lo que me quejo del trabajo (y ya es decir). Que estoy perdiendo el miedo a los proyectos, a hacer lo que realmente me gusta y a ser la persona que siempre quise ser.

Me siento tranquila, además de feliz, y aunque resulte difícil creerlo, esto no es el resultado de ninguna experiencia traumática: ni he mirado a la muerte a los ojos, ni parece que sea producto de un desarreglo hormonal, aunque no he ido al médico y tampoco lo puedo descartar.

Puede que tenga que ver con que mañana me voy de vacaciones, pero también os digo que tengo casi tantas ganas de volver de vacaciones como las tengo de irme (ahora que veo esta última frase por escrito, igual si que debería ir al médico, por si lo que pasa no es que esté eufórica, si no simplemente majara).

En fin, después de este cuerpo de post profundo a morir, quiero tranquilizaros: que sepáis que sigo siendo la de siempre y que voy a pasar una semana en Escocia con mi mejor amiga con la intención de catar todas las sidras que existan en el mercado, mirar con disimulo debajo de los kilts cuando se levante viento, comer comida basura hasta que nos den ganas de saltarnos el proceso de digestión y pegarnos directamente las porciones de pizza en los muslos. Y, por supuesto, a dejar todas las tiendas de segunda mano de la ciudad más arrasadas que el escroto de Casanova. He dicho.

Os veo a la vuelta, y os lo cuento todo con pelos y señales.


Kora.

Ps, He estado pensando mucho en qué imagen elegir para ilustrar la "FELICIDAD" con mayúsculas que da título a la entrada. Finalmente he escogido este autorretrato. Dios bendiga, una vez más, al mando a distancia de mi cámara.