Pero el resto del planeta se tiene que enterar: Las mallas, no son pantalones. Son medias sin pies de mayor o menor grosor, por lo que transparentan las bragas, el tanga, las intenciones y si alguien tiene un antojo en el culo que pensaba que llevaba en secreto, que sepa que ya no es secreto.
Por supuesto las hay más gorditas que otras así que hay diversos grados de desastre, y también cuerpos tan esculturales que pueden permitirse pasearse por ahí en pseudo-medias y no causar más que admiración pero el resto de los mortales quizá deberíamos evitarlo en lo posible.
No creo que nadie que se encuentre al otro lado de la pantalla ahora mismo se pasee por el centro de la ciudad con leggings de consistencia incierta y bragas de minnie mouse debajo, pero siempre que veo algo así, me pregunto si esa persona no tendrá una madre, o un novio o unas amigas que le digan "oye, que te has olvidado de ponerte la falda". Yo la verdad es que querría que me avisaran.
Y todo esto viene a que el otro día, la falda que llevo en estas fotos se me subió camino de la oficina hasta debajo de los sobacos, no me di cuenta y me estuve paseando en leotardos (con el body-faja abrochado por encima) y camiseta. Y nadie se dio cuenta. No sé si sentirme aliviada por el ridículo que no hice o triste por haber perdido mi mojo :S
En fin, me despido ya. Entre hoy y mañana me pongo al día con todos vuestros blogs que ha sido una semana muy dura.
Un beso enorme.
| Snood: Primark, Cardigan: South, Basic Tee & Sequin skirt: Asos. Bag: Bershka, Biker boots: Tribeca (Blowfish) |