Victor dice:
Todos tenemos algo que ocultar. Especialmente cuando nos gustan cosas que políticamente no son muy correctas. No está muy bien visto decir que tocas el triángulo en una orquesta o que coleccionas mechones de pelo de tus ex novias... evidentemente hay que ser precavido y discreto en estos temas o te condenarán en vida a ser el hazmerreír y el freaky de la zona donde vivas. Tampoco quiero que penséis que voy con las tijeras de peluquero allá donde vaya, pero tengo mis rarezas (como todos).
Te puedes sentir identificado con esto y pensar... ¡pues a mi me gusta coleccionar servilletas de papel y no hay nada malo en eso!. Todo tiene una justificación, bajo un punto de vista subjetivo (no lo olvides). Te seguirán mirando objetivamente como el bicho raro, así que cuidado con lo que hacemos o decimos.
¿A qué viene este post?. Pues viene a cuento de unos cuantos vídeos de japoneses haciendo de las suyas. Les gusta la tecnología (como a nosotros la paella y los domingos de cañas en las terrazas, forma parte de nuestra genética). Pero el que te guste trastear con los últimos gadgets no implica que seas un ser de otro planeta que lo use para hacer lo que nadie hace con ellos. Y para muestra, ¡un botón! (son chinos pero nos vale el ejemplo):
¿Talento?. Mucho. Pero volvemos a la idea del principio del post... no hace falta que te grabes y lo publiques en Youtube. Tu familia y tus amigos (que no te respeten) te lo agradecerán. Es mejor que tu talento se quede guardadito en casa si quieres conservar tu dignidad como persona.
Y si os gusta coleccionar pelos de vuestr@s ex novi@s... ¡adelante!. Pero no se lo digáis a nadie, es un consejo de Víctor, que os quiere y aprecia vuestra integridad física.
Te puedes sentir identificado con esto y pensar... ¡pues a mi me gusta coleccionar servilletas de papel y no hay nada malo en eso!. Todo tiene una justificación, bajo un punto de vista subjetivo (no lo olvides). Te seguirán mirando objetivamente como el bicho raro, así que cuidado con lo que hacemos o decimos.
¿A qué viene este post?. Pues viene a cuento de unos cuantos vídeos de japoneses haciendo de las suyas. Les gusta la tecnología (como a nosotros la paella y los domingos de cañas en las terrazas, forma parte de nuestra genética). Pero el que te guste trastear con los últimos gadgets no implica que seas un ser de otro planeta que lo use para hacer lo que nadie hace con ellos. Y para muestra, ¡un botón! (son chinos pero nos vale el ejemplo):
¿A qué mola?. Ella canta y ellos "tocan los iPads" bastante bien, pero no nos olvidemos...
Esta gente tiene familia, amigos y conocidos.
La familia te puede llegar a entender como "la oveja negra descarriada que no saben cuándo se dio el golpe en la cabeza para quedarse así". Pero al fin y al cabo es familia y te seguirán queriendo y "respetando" (aunque les cueste horrores hacerlo).
Los amigos te pueden llegar a ver como un "bicho raro", pero si sois realmente amigos, serán igual de "bichos raros" que tu y no habrá más problema. Sabio el refrán de "Dios los cría y ellos se juntan".
Sin embargo los conocidos no son tan buena gente. Te criticarán, te tirarán huevos por la calle por raro, hablarán de ti por la espalda y se acercarán a vuestras madres para decirles: ¡Oye!, ¡tu hijo es raro que te cagas!. Le he visto con una pandilla de incomprendidos sociales haciendo música con sus piercings y sus pelos de colores... yo que tu lo llevaba al sicólogo.
Creo que me habéis entendido a donde quería ir... pero esto no se queda aquí. ¡Vamos al siguiente nivel!. En este caso ya no son sólo los conocidos los que hablan mal de ti. A la pobre niña china que os pongo a continuación le han quitado la paga y le han dicho que si se compra algún aparato electrónico más la desheredan. La pobre se ha grabado solita en casa, sin ningún amigo / familiar que le acompañe, y no me extrañaría que se diera a la bebida.
Y si os gusta coleccionar pelos de vuestr@s ex novi@s... ¡adelante!. Pero no se lo digáis a nadie, es un consejo de Víctor, que os quiere y aprecia vuestra integridad física.