Tengo un amigo muy creyente que siempre dice que él ha
aprendido a no pedirle a Dios lo que desea, si no lo que sea mejor para él.
Durante mucho tiempo, le he oído decirlo sin hacerle demasiado
caso, principalmente porque cuando oigo “Dios” reconozco que tiendo a
desconectar un poco, pero el año pasado por estas fechas la vida/el destino/la
suerte/dios o llámalo X me quitó lo que más quería y a cambio me dio lo que más
me convenía. Y no me sentó nada bien.
El ser humano es, por naturaleza, resistente al cambio y yo me
he resistido todo lo humanamente posible, pero hoy alguien me dijo “you look
like a million dollars, what did you do?” y me quedé un poco sin saber que
decir, indecisa entre parecer una frívola diciendo que es mi nueva base de
maquillaje de Estee Lauder, o quedar como una hippy comeflores admitiendo que
tengo mejor aspecto porque he terminado de aceptar que estoy donde, con quien y
como debo estar.
Y tras mirarme detenidadmente por dentro y por fuera, he de
decir que no creo que nunca deje de sorprenderme de las maravillas que obra la
auto-aceptación.
Ni tampoco, por supuesto, de las maravillas que obra el
Double Wear aplicado con una brocha de buena calidad :)
Os dejo con las fotos que tienen un par de semanas y nada de especial, uno de esos días de no complicarse mucho para ir al cine.
Besitos negros!
Kora
Oversized top: F&F, Skirt: Primark, Trainers: Office London, Bracelet: Zara, Bag: Blanco, Necklace: Monki for Asos
Como lo prometido es deuda, quiero que seáis (de) los primeros en enteraros de que:
1- No he roto nada en mi primera clase de conducir. Mi profesor en un caballero que vocaliza muy bien y de momento no parezco tener problemas para distinguir "acelerar" de "frenar".
2- Apple me envió un email hace unos días para comunicarme que de momento no cuentan conmigo para su equipo.
3- La oferta de Apple solo tenía un inconveniente: que era para atención al cliente, que es algo de lo que ya estoy más bien cansada. Así que apliqué para este puesto en Amazon:
Tuve la entrevista el martes y hoy me han llamado para decirme que empiezo la semana que viene. La verdad es que no puedo estar más contenta, tenía muchas ganas de hacer algo diferente y es un puesto que está muy bien en todos los sentidos... Y por fín dejaré de comerme marronacos por teléfono YUHU.
Gracias a todos los que me deseastéis mucha suerte, como véis ha surtido el mejor de los efectos.
Os dejo con estas fotos que también tienen varias semanas, porque sigo super griposa, ya he salido hoy un ratito a la calle, pero tengo una cara que parezco la cosa del pantano, así que de momento nada de fotos.
Creo que todos los que hemos estudiado algo relacionado con el arte hemos tenido la suerte (a veces es una desgracia, pero la intención suele ser buena) de haber sido retratados una o varias veces a lo largo de nuestra vida. Yo tengo guardados todos los retratos que me han hecho a lo largo de los años con muchísimo cariño y algo de nostalgia, pues aunque siempre digo que todo el postureo y las mandangas de los autodenominados artistas me aburren sobre manera, echo mucho de menos aquellos tiempos en los que siempre estaba sucia de carboncillo, oliendo a químicos y cargando de acá para allá con carpetas y tubos enormes, del todo incompatibles con una existencia pacífica.
Hace un par de días, me llegó por sorpresa un nuevo retrato, esta vez de mi buen amigo y mejor ilustrador Xabier Huici, que no es que sea mal amigo, es que de la amistad nunca se es profesional y como ilustrador y diseñador gráfico es un profesional como la copa de un pino.
Hemos tenido vínculos personales de diversa consideración a lo largo de los años y no es la primera vez que me hace alguna"cosita", pero sin duda esto es lo que más me ha gustado hasta la fecha:
Si queréis echarle un vistazo a su blog, os dejo el enlace de la entrada en cuestión:
En otro orden de cosas, quería recordaros que aunque no tengo Facebook ni Twitter por el bien de mi salud mental (no me queda mucha e intento preservarla a toda costa), he abierto recientemente una cuenta de Instagram, si queréis seguirme mi usuario es @korabiar, o podéis pinchar en el simbolito de arriba a mano derecha, pero creo que a ratos funciona y a veces no, porque Blogspot piensa que la vida sin emoción no merece ser vivida, ya lo sabéis.
Ahí lo dejo, pero querría puntualizar que mi cuenta de Instagram es una cuenta "de persona" y no "de blogger", es decir, que cuando no salgo de casa hay sobre todo fotos de mis gatas, comida (comida normal, con una presentacion normal, sin volvernos locos), y desorden doméstico y cuando salgo de casa, sobre todo fotos de las calles de Cork, y nimiedades que me llamen la atención. En fín solo quería avisaros para que no os sintáis decepcionados si me buscáis en Instagram y me encontráis poco menos que en bata bajando la basura.
Hablando de cosas de estar por casa, estas fotos lo son un poco, están hechas en la parte de atrás de una casa ajena hace como un mes, y sí, la chaqueta tiene pelos y la camiseta está arrugada, pero casi nunca pongo fotos mías "de tiradillo" y en pantalones, y me apetecía mostrarlas a mundo, por cambiar un poco.
No me enrollo más..
Besitos negros!
Kora
Cardigan: Warehouse, Tee: Asos Maternity, White Shirt & Paneled Trousers: H&M, Trainers: Office London, Shades: Rayban, Necklace: Franch Connection
Mi abuela suele decir que si vas bien peinado y llevas unos buenos zapatos, siempre causarás buena impresión.
Yo ultimamente fallo mucho en lo de pelo... Por pereza, por el clima... Y porque aunque salga peinada de casa, siempre vuelvo como de la guerra, o como del colegio cuando era peque, solo me falta traer un filete de merluza el el bolsillo del baby.
Me hubiera gustado enseñar algunas fotos de las vacaciones, pero no saqué a cámara para nada, asi que el testimonio de lo mucho que descansé y lo mucho que me gustaron Salamanca y Ávila se ha quedado íntegro en instagram. Por cierto, todavía no me aclaro muy bien como funciona la parte social de instagram, y para mí es algo que no tiene que ver con el blog, si no, particular y recreativo, pero si alguien quiere seguirme o que le siga, mi usuario es orejasdepony.
En fin, tengo un poco de síndrome postvacacional y estoy muy desganada, pero espero que se me pase pronto. Entre las terapias que estoy probando, cabe destacar que estrené mi descuento de empleado para comprarme un Bikini. Todavía no ha llegado, pero hay serias posibilidades de que no me quepa, lo cual sería un bajón importante :(
Me despido ya. Sed felices y hasta la semana que viene.
Cuando vi estos zapatos, estaba con mi amigo Malfi, y cuando le dije que me gustaban me dijo que solo de mirarlos sentía que le iba a dar un ataque epiléptico, pero me los compré de todas formas, entre otras cosas porque los tengo igual en negro y son de las cuñas más cómodas que he conocido.
El caso es que el otro día, mi amiga Isa vino a comer a casa, y cuando los vio al pie de la escalera, casi se le salen los ojos de las órbitas de lo terribles que le parecían, y ahí ya me preocupé, de estas veces que piensas "no puede ser que el mundo entero esté equivocado, debo de ser yo la que está confundidísima".
Y entonces decidí que tenía que conseguir meterlos en un outfit en el que no parecieran tan "ladygagaistas" lo más pronto posible, porque si no, los iba a arrinconar en el zapatero y al final no me iba a atrever a estrenarlos nunca.
Y así me iba a ir hoy a trabajar hasta que me he acordado de que me tocaba currar sola y de que los fines de semana hace muchísimo frío en la oficina, así que he reservado el look para cuando tenga el público que me merezco y me marcho a currar forrada como si me fuera a escalar un 8.000.
Nada más por hoy.
Bueno, si, un consejo: No os fiéis de lo inofensivas que parecen las clases de pilates desde afuera. Que no os engañen esas abuelitas respirando profundo en calcetines. El pilates, amigas, es un invento maligno, y los instructores, en su mayoría unos sádicos que se camuflan detrás de esa pose de místicos. Llevo una semana con un dolor en los abdominales que parece que voy a dar a luz un demonio con un jinjolero a cuestas, y si alguna vez me deja de doler, cosa que a estas alturas dudo, nunca, nunca, nunca, voy a volver a esa clase, porque no es posible que, con los medios a mi alcance, me porte tan mal como para merecer tamaño castigo.
Y ahora que ya me he quejado a gusta, ya si que me despido.
En esta ciudad hace un viento que no es ni medio normal, deberían revisar a ver qué se han dejado abierto, porque al principio piensas que lo peor es el pelo, pero luego te das cuenta de que es mucho peor lo de las faldas... Claro, que como mientras se te pone la falda por el cuello, el viento tiene el detalle de taparte la cara con el pelo, por lo menos es una cosa más anónima, luego nadie te reconocerá por la calle como la que emula a Marilyn Monroe en versión lowcost, a no ser que repitas el numerito...
A veces creo que o empiezo a ponerme pantalones, o peso en los dobladillos, o me ato con una cuerda o voy a ser más famosa de cintura para abajo que de cintura para arriba.
Autoridades de Belfast, que sepan que entre la lluvia, el viento, y el olor a fish and chips que se pega a la ropa, mantener los estándares de glamour en esta ciudad es praticamente imposible y estoy muy harta. He dicho.
Ps, Espero que los reyes magos no me tengan en cuenta las rabietas... Que yo me quejo mucho pero luego soy un amor :)
Hace algunos años, mi amigo Héctor me explicaba, con unas cervezas de por medio, su teoría de los máximos y los mínimos, dibujando con el dedo, en el aire, unas ondas que parecían el símbolo que se usa en meteorología para la "fuerte marejada".
Él decía que si no eres de esas personas que tienen una vida plana, o lineal, tienes que hacerte a la idea de que no siempre se puede estar arriba, y de que, por suerte, el estar abajo tampoco es permanente. Creo que él me lo contaba como algo positivo, aunque por aquel entonces estábamos en el instituto y todavía no habíamos tenido tiempo de darnos cuenta de que, vivir en una noria emocional, es como mínimo, muy cansado.
Estoy teniendo unos días raros. Me gustaría poder acotarlo en el tiempo: "una semana rara" o "un mes raro" pero la verdad es que es... Una racha. No una mala racha. Tampoco diría que es fabulosa, pero sí de una intensidad devastadora. Mi línea telefónica del teletrabajo está averiada y he tenido que ir varios días seguidos a la oficina (que está donde va el viento a dar la vuelta) y el frío y la falta de costumbre hacen que el trayecto sea agotador. También he estdo atravesando algunas turbulencias sociales, algunas de las cuales han tenido un desenlace fatal y otras un "no-final" la mar de feliz. A la vez que lo anterior, o quizá "a causa de", vuelvo a tener insomnio y aprovecho mis noches en blanco para pre-agobiarme por temas, por los que, en teoría, no me tocaría agobiarme aún: la maleta de Londres, que no sé si preparar algo, o no, para San Valentín, qué me da mucha pereza cumplir un año más (en agosto), y un largo y absurdo etcétera.
En realidad lo que de verdad debería que tenerme preocupada (o directamente levantada y manos a la obra) es que mañana viene el técnico de teléfonica a ver si me puede reparar la conexión, y tengo mi despacho que parece el Primark en rebajas. Claro que si me pilla el toro siempre puedo decir que me han entrado a robar. O fingir mi propia muerte como distracción.
En temporadas como esta en las que, para bien o para mal, me pasa de todo o voy hecha un zarrio absoluto (pero cómoda, eso sí) o se apodera de mí un afán mezclador de prendas y estilos que tiende a acabar en patinazo. Y con mis merceditas de doble lazo combinados con leotardos animal print, me despido por hoy.
Un beso enorme y como siempre gracias por seguir ahí.
Ps, Casi se me vuelve a olvidar el reto, a ver... Día 13: Una canción que sea de un gusto culposo...
Pues esta de Pearl Jam, en realidad no es muy culposo, pero si es un poco carrozón esto de compartir algunos gustos musicales con mi pater.
Y ahora sí, las fotos:
Gafas de sol: Guess Man, Jersey H&M (rebajas), Falda: Mango, Zapatos y leotardos: Blanco (rebajas), Bolso y anillo: Asos. Colgante: Primark.