http://www.youtube.com/watch?v=BX46jIhkoQo
Hacía mucho que no sacaba la cámara (tanto que creo que he
perdido mi obejetivo de ojo de pez, pero no tengo ni idea de cuándo o cómo ha
podido ser), pero me la lleve a Kinsale el finde pasado y saqué algunas fotos
bastante chulas, no muchas, porque con las prisas cogí una batería medio
descargada, pero bueno, las justas para dejarnos con buen sabor de boca y ganas
de más.
Ella es mi compañera de trabajo (en el curro bromean con que
parecemos siamesas) y sobre todo, amiga, Cristina, que además pinta de
p*** madre (pero sobre eso ya haré una entrada en condiciones más adelante). Le
digo mucho, aunque quizá nunca bastante, que ella ha salvado mi vida al menos en el plano social, porque
siempre tiene ganas de hacer cosas y tira un montón de mí, además es muy
sociable, no como yo… Y al final consigue que venza un poco mi miedo a la gente
nueva aunque me siga resistiendo un poco con mi rollo de “seguro que me cae mal, porque a mí todo el
mundo me cae mal…” Sorpresa! resulta que en realidad no todo-todo el mundo me cae mal :)
Si tuviera que elegir una palabra para definirla,
probablemente sería “majara”, peeeero, la segunda que me viene a la cabeza es “noble”;
una de esas personas de las que parece que no quedan ya, que te lo dan todo
sin pedir nada a cambio, y es que no se dan cuenta de todo lo que entregan…. Porque
les sale natural, como respirar.
Cristina se pone un poco nerviosa cuando ve la cámara y pone
unas caras muy raras, todo hay que decirlo, pero cuando la pillas
despistada y disfrutando de lo que hace, la lente capta toda la luz tiene, que no es poca.
Espero sacarle muchas más fotos en el futuro, porque eso
siginificará que nuestra amistad dura.
Ps, el tipo asquerosamente fotogénico que sale con ella en
las fotos es su novio, que es muy majo
aunque y es francés.